La historia de Juan Román Riquelme es compleja, llegó a Boca dentro de un paquete de juveniles que se compraron en la época que Bilardo era el entrenador y Macri el presidente. Carlos Salvador lo ubicaba de 8 y Román era jóven, si bien se presumía que era un crack en ese momento no descolló.
Fue con la llegada de Carlos Bianchi que Riquelme se convirtió en el ídolo máximo de Boca. Luego al igual que todos los cracks jóvenes fue transferido a Europa, desembarcó en el Barcelona de Van Gaal, quién declaró inmediatamente no haberlo pedido, y nunca le simpatizó mucho el juego de un volanta sudamericano con poca disciplina táctica y nulo compromiso en la recuperación. Fue así que Riquelme pasó al Villarreal.
En el submarino se abre un capítulo glorioso en la vida de Riquelme y en la del club también. Villarreal en ese momento no era ni por asomo el club que pelea campeonatos y con un buen equipo de la actualidad. Era mas bien un equipo pequeño, ascendido hace no tanto tiempo que buscaba consolidarse en la "liga de las estrellas". De la mano de un gran Riquelme el submarino alcanzó la semi final de la Champions, donde justamente Román falló un penal ante Lehmann, quedando así en el camino y avanzando el Arsenal.
Cuando Pekerman tomó la conducción del seleccionado argentino armó su equipo en torno a Riquelme, aquel equipo jugó muy bien e hizo un gran mundial quedando afuera por penales ante el local, Alemania (otra vez Lehmann). Luego la historia es mas reciente, volvió a Boca para ganar la Libertadores, discutió públicamente con Maradona y renunció a la selección. Se ventilaron algunas cuestiones de enemistad con Palermo, vino la lesión y la extrañitis aguda de hinchas, compañeros y dirigentes.
El sábado volvió y los hinchas estuvieron de fiesta, por supuesto luego de 6 meses su rendimiento estuvo signado por la falta de ritmo. Así y todo hizo un buen partido, metió un gran pase y un córner olímpico al travesaño. Volvió Román, ¿volverá el fútbol?
Para reflexionar y considerar
Si tenés equipo de GRAN DT anotalo en el torneo de amigos CABEZA LEVANTADA - Lee los articulos en facebook CABEZA LEVANTADA
Mostrando entradas con la etiqueta Bianchi. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Bianchi. Mostrar todas las entradas
martes, 9 de noviembre de 2010
miércoles, 25 de agosto de 2010
Contrapuestos
El tema de Menotti, del cual más abajo figura la entrevista, dispara una reflexión ineludible. Es necesario cuestionarse si el fútbol argentino o los clubes están preparados para trabajar con un manager.
Esta modalidad es exportada de Europa, donde muchas viejas glorias del club cumplen la función de realizar contrataciones, asesorar y de alguna manera supervisar el fútbol profesional de un club. En el ámbito local una referencia ineludible al cargo de manager es el de Cristian Bassedas en Velez, el ex volante tuvo mucho que ver con la llegada del Tigre Gareca de quien muchos dudaban hasta ese entonces y con el afianzamiento de jugadores como el Chapa Zapata y Somoza, hoy claves en la estructura del club de Liniers.
El caso de Boca con Bianchi y de Independiente con Menotti es muy diferente. Primero que contrastando con el caso anterior en Velez a nadie se le ocurrió preguntarle a Bassedas si seria el futuro entrenador ante tres derrotas, cosa que si ocurrió con Bianchi a quien ante cada pequeña crisis se le sugería que vuelva al banco de suplentes.
El Virrey fue contratado por el presidente de Boca para liberar la presión que el fútbol profesional genera en el club, no se tuvo en cuenta un proyecto, un trabajo planificado ni nada de eso. Ameal simplemente quería que Bianchi saliera a responder las preguntas de fútbol que el mismo no podía. Y esta tácitamente dicho que ante el naufragio de Coco Basile sería el mismisimo Carlos Bianchi quien tomaría la conducción, cosa con la que el ex técnico de Velez no estaba de acuerdo para nada. El paso fugaz del Chueco Alves y el arribo de Pompei más la salida del Virrey acabaron con el tema del manager en Boca. Está claro que haber puesto a Bianchi no respondía a los intereses del club si no a los intereses de su presidente.
El tema Menotti es más paradójico aún, porque si bien el flaco está muy relacionado con la historia del fútbol argentino no lo está para nada con la historia de Independiente. En mi opinión el manager debe ser como quien dice "del riñón del club", tiene que ser alguien que haya estado, que conozca la dinámica, que conozca la gente y sobre todo que tenga el respaldo de la historia. Lo concreto es que de la noche a la mañana Menotti decidió que "habría un proyecto", no le renovó a Gallego, trajo un técnico con pocos pergaminos y se sentó en la balsa a ver donde lo llevaba la corriente. Estimo que si esto sale mal Menotti hará lo que ya hizo en Independiente, irse tranquilamente sin preocuparse en lo mas mínimo por el presente y el futuro futbolísitco del club. Con "el Tolo" Independiente volvió a las copas y peleó los últimos dos torneos, si la opción no era él tendría que haber sido un entrenador de prestigio, y por supuesto ante el éxodo de jugadores traer refuerzos, no jugadores que hoy ni siquiera concentran.
En fin la función de manager es bastante mas que la de poner el dedo para tapar el sol.
Esta modalidad es exportada de Europa, donde muchas viejas glorias del club cumplen la función de realizar contrataciones, asesorar y de alguna manera supervisar el fútbol profesional de un club. En el ámbito local una referencia ineludible al cargo de manager es el de Cristian Bassedas en Velez, el ex volante tuvo mucho que ver con la llegada del Tigre Gareca de quien muchos dudaban hasta ese entonces y con el afianzamiento de jugadores como el Chapa Zapata y Somoza, hoy claves en la estructura del club de Liniers.
El caso de Boca con Bianchi y de Independiente con Menotti es muy diferente. Primero que contrastando con el caso anterior en Velez a nadie se le ocurrió preguntarle a Bassedas si seria el futuro entrenador ante tres derrotas, cosa que si ocurrió con Bianchi a quien ante cada pequeña crisis se le sugería que vuelva al banco de suplentes.
El Virrey fue contratado por el presidente de Boca para liberar la presión que el fútbol profesional genera en el club, no se tuvo en cuenta un proyecto, un trabajo planificado ni nada de eso. Ameal simplemente quería que Bianchi saliera a responder las preguntas de fútbol que el mismo no podía. Y esta tácitamente dicho que ante el naufragio de Coco Basile sería el mismisimo Carlos Bianchi quien tomaría la conducción, cosa con la que el ex técnico de Velez no estaba de acuerdo para nada. El paso fugaz del Chueco Alves y el arribo de Pompei más la salida del Virrey acabaron con el tema del manager en Boca. Está claro que haber puesto a Bianchi no respondía a los intereses del club si no a los intereses de su presidente.
El tema Menotti es más paradójico aún, porque si bien el flaco está muy relacionado con la historia del fútbol argentino no lo está para nada con la historia de Independiente. En mi opinión el manager debe ser como quien dice "del riñón del club", tiene que ser alguien que haya estado, que conozca la dinámica, que conozca la gente y sobre todo que tenga el respaldo de la historia. Lo concreto es que de la noche a la mañana Menotti decidió que "habría un proyecto", no le renovó a Gallego, trajo un técnico con pocos pergaminos y se sentó en la balsa a ver donde lo llevaba la corriente. Estimo que si esto sale mal Menotti hará lo que ya hizo en Independiente, irse tranquilamente sin preocuparse en lo mas mínimo por el presente y el futuro futbolísitco del club. Con "el Tolo" Independiente volvió a las copas y peleó los últimos dos torneos, si la opción no era él tendría que haber sido un entrenador de prestigio, y por supuesto ante el éxodo de jugadores traer refuerzos, no jugadores que hoy ni siquiera concentran.
En fin la función de manager es bastante mas que la de poner el dedo para tapar el sol.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

