La imagen de la pierna izquierda de Lamela impresiona, víctima de una patada fuerte y a destiempo. Hay dos cosas que me indignan en esta situación, la primera es que Curbelo sólo recibió una tarjeta amarilla. Lo que indica que el árbitro percibió o pudo apreciar la falta. Si Beligoy vio esa falta no cabe otra sanción que la tarjeta roja, e incluso se puede informar al defensor de Godoy Cruz por exceso de violencia.
La otra cosa grave es que Curbelo ya tenía en su prontuario la rotura a Tito Noir en la bombonera, quizás se trató de dos jugadas desafortunadas, pero el comité disciplinario debería revisar este antecedente y el jugador su actitud.
